http://tvradioriviera.com/
Sábado, 7 de Abril de 2012

Rolando: campaña sobria, sin excesos

Palabras pronunciadas por Rolando Zapata Bello, candidato del PRI a la gubernatura del Estado en su encuentro con medios en la colonia Felipe Carrillo Puerto, Mérida, Yuc. 7 de Abril.

Hoy, una vez cumplidos los procedimientos y los plazos de ley para realizar mi campaña por la gubernatura del estado, me dirijo a los medios de comunicación para dejar muy claro el espíritu con el que buscaré el triunfo electoral el 1º de julio.

Para mí, resulta fundamental que la ciudadanía conozca, desde el primer momento, el carácter y la forma como llevaré a cabo mi campaña; hago esto porque quiero que mi campaña sea el reflejo y la muestra fiel de lo que, si la ciudadanía me da su respaldo, habrá de ser mi gobierno.

Yo sí creo que la forma cómo se gana el poder y cómo se gana una elección, determinan la forma como se gobierna.

Por eso, teniendo como marco el parque de la Colonia Felipe Carrillo Puerto, la colonia desde la que con esfuerzo mi familia empezó a abrirse camino en la vida, quiero asumir compromisos firmes con quienes viven en Yucatán, compromisos sobre la forma como habré de llevar a cabo mis tareas y responsabilidades públicas si soy electo como próximo Gobernador de Yucatán.

Lo hago aquí en la Felipe Carrillo porque nunca quiero olvidar mis raíces y siempre quiero estar cerca de mi gente.

Mi primer compromiso es con una campaña que refleje los valores en los que yo creo, que refleje mi espíritu como servidor público, como padre de familia y como yucateco.

Que refleje mi forma de ser, porque me he comprometido a ser el mismo y no cambiar

Por esa razón, mi campaña será sobria, sin excesos ni derroches.

Se requiere una campaña austera porque todos los recursos públicos y sociales, en un estado con los retos que enfrenta Yucatán, deben enfocarse a atender los temas que de verdad determinan la calidad de vida de nuestra gente; hacer otra cosa iría en contra del ánimo y del espíritu crítico de nuestra sociedad.

Se requiere una campaña sobria porque sólo así nos encaminaremos hacia un gobierno eficiente pero discreto, con espíritu de servir a la gente, y jamás con brillo o lucimiento personal.

Una campaña sin derroches será la marca de un gobierno que utilizará cada centavo que recibe de los ciudadanos para transformar nuestra economía, para garantizar que los niños, los jóvenes, los ancianos, los ciudadanos en edad productiva, tengan lo necesario para salir adelante.

Ése es mi primer compromiso de campaña y ésa quiero que sea la primera marca de mi gobierno: mi compromiso es con la austeridad pública, porque sólo con austeridad de gobierno, puede haber prosperidad social.

El segundo gran compromiso que asumo hoy con la ciudadanía, es el de una campaña seria, responsable y ordenada.

En Yucatán, no nos podemos dar el lujo de desperdiciar oportunidades de desarrollo, ni tiempos para conseguir que las cosas que los ciudadanos reclaman de verdad se hagan.

La mía será una campaña de propuestas; propuestas realistas, para las que existan recursos y que se lleven a cabo en los tiempos comprometidos.

Cada propuesta, obra o programa con el que yo me comprometa en los próximos 83 días, será un compromiso surgido de escuchar las necesidades reales de la gente de su propia voz, de analizar los presupuestos con los que el estado verdaderamente cuenta o puede gestionar y de trabajar con los expertos sobre los tiempos en que se pueden llevar a cabo.

Un estado con casi 2 millones de habitantes, con una economía de más de 175 mil millones al año y donde la mitad de sus ciudadanos tienen menos de 26 años, requiere un gobierno ordenado, un gobierno que dé tranquilidad sobre el rumbo que estamos siguiendo.

Con ese objetivo en la mente, una campaña responsable y seria será la marca de un gobierno ordenado, disciplinado y con espíritu de verdadero servicio al desarrollo del estado, un gobierno profesional y de gente capaz sí contribuya al bienestar de todos.

El tercer gran compromiso que asumo con la ciudadanía, es el de hacer una campaña con todos los ciudadanos que viven en Yucatán.

Porque sólo haciendo una campaña con todos, podré gobernar con todos y para todos. Quiero que los ciudadanos del estado se sientan y se sepan tomados en cuenta en las decisiones del gobierno.

Yo no quiero tener una campaña enfocada exclusivamente a vencer en las urnas, quiero una campaña empeñada en convencer sobre lo que juntos podemos lograr.

Porque el Yucatán al que todos aspiramos, un Yucatán que siga siendo seguro, un Yucatán con mejores empleos, con educación de calidad y con salud al alcance de cada familia, sólo puede lograrse si sociedad y gobierno aceptan críticas, dialogan, construyen consensos y logran acuerdos duraderos.

Es tiempo de dejar atrás los discursos y acciones que quieren dividir a Yucatán entre ricos y pobres, entre ciudad y campo, entre azules y rojos, entre los que lo tienen todo y los que no tienen nada. La división siempre le ha hecho daño a esta tierra.

Es tiempo de dejar atrás las campañas políticas de enemigos o de adversarios, para que éstas retomen su esencia: que las campañas sean simplemente el espacio para que los ciudadanos contrasten lo perfiles, las propuestas y los compromisos que los partidos les oferten.

Que sean competencias justas donde las diferencias y la diversidad de opinión al final se conviertan en un fortaleza para el estado, porque el ganador deberá conocer y asumir las voces y la voluntad de todos.

Todos los ciudadanos que viven en este gran estado, sin importar si están en el campo o en la ciudad, sin importar su situación económica, modesta o elevada; sin importar su nivel de educación, básico o de posgrado; sin importar si su casa está en el Norte o en el Sur de Mérida, merecen ser tomados en cuenta, merecen respeto y merecen oportunidades de acuerdo a sus necesidades.

Es igualmente importante apoyar al campesino que necesita semillas o fertilizante para hacer producir su milpa y que su familia no pase hambre, como tan importante es apoyar al empresario que quiere invertir en el campo, que quiere modernizar la agricultura y generar empleos para cientos de familias

Los dos son iguales, los dos deben ser tratados como ciudadanos de primera.

Cuando hablamos de educación, es igual de importante dar apoyos alimenticios, de transporte y becas para que los estudiantes de escasos recursos no tengan que abandonar la escuela, como también es esencial asegurar que los mejores estudiantes en las universidades públicas o privadas, tengan oportunidades de posgrado en el extranjero, de iniciar su propio negocio o de tener un empleo bien pagado

Todos son jóvenes, todos son estudiantes, todos viven en Yucatán y todos merecen que su gobierno esté con ellos.

Y de la misma manera, es igual de importante apoyar a la mujer que necesita un microcrédito para poner una pequeña tienda, como lo es apoyar a las grandes empresas que requieren maneras más ágiles de obtener permisos y apoyos fiscales para generar fuentes de trabajo en el estado.

Y en materia de seguridad, en esa gran fortaleza que tenemos en el estado, tan importante es tener un sistema de justicia que le permita al más humilde que la ley lo proteja, como es importante que nuestras patrullas mantengan la paz y la convivencia en las colonias populares como la seguridad en los fraccionamientos residenciales.

La seguridad y la paz hoy se ven y se sienten en Yucatán; la construimos todos, y todos debemos disfrutarlas.

Un gobierno no puede tomar lado, un gobierno no puede tomar partido, un gobierno para mantener la paz, la armonía, la convivencia y la comunidad de la que estamos tan orgullosos, requiere velar y desvelarse por todos.

Mi campaña quiere convocar al encuentro, al consenso, a pensar más en lo que nos une que en lo que puede separarnos.

Por eso, una campaña que aspire a convencer y a sumar será la marca de un gobierno que busque la equidad, sin favoritismos; un gobierno sin antagonismos, un gobierno que tienda puentes de diálogo y que no olvide que al final los ciudadanos mandan.

A esos tres grandes compromisos, los compromisos de una campaña sobria, de propuestas responsables y serias y que efectivamente sume a todos, deseo agregar un compromiso más.

Un compromiso personal que yo cumpliré al pie de la letra y que vigilaré que quienes participen en mi campaña cumplan puntualmente y en un futuro, si la confianza de la gente me otorga el triunfo, quienes sean funcionarios en mi gobierno cumplan también a cabalidad.

El compromiso de la honestidad, el compromiso de servir al verdadero interés ciudadano. El compromiso de ser humildes y jamás caer en la soberbia que desprecia la voz de la gente. Siempre hay que estar cerca de todos los ciudadanos y ser accesibles con ellos.

No me voy a tentar el corazón. Si una persona no tiene la aptitud y la actitud para servirle a Yucatán, no tendrá cabida en mi gobierno.

Y quienes eventualmente lleguen a esos espacios serán vigilados para que siempre actúen bien y corrijan cuando se equivoquen.

Ésa es una promesa personal que le hago a cada habitante del estado. En ella empeño mi palabra.

Ésa es la campaña que me propongo hacer. Ésa es la forma como quiero ganar el voto ciudadano, porque ésa es la mejor manera de garantizar que Yucatán tendrá el gobierno que necesita para los próximos 6 años.

No va a ser un camino fácil. No va a ser una tarea sencilla. Pero me he preparado toda mi vida para estar a la altura de estas circunstancias.

Soy un hombre realista, que ha aprendido deéxitos y fracasos. Soy un hombre que conoce la administración pública, la política de partidos y la política legislativa.

Soy un hombre que tiene experiencia y al que largos años de trabajo a favor de la ciudadanía le han dado madurez para entender que las campañas y que la política que sirve es la que cumple sus compromisos.

Estoy agradecido con la vida por todo lo que me han permitido hacer. Estoy agradecido con Yucatán y con su gente. Soy hombre de familia y de valores.

Y por eso quiero ser un gobernador que construya armonías, que deje saldos positivos, un gobernador sin rencores y sin amarguras, que quiere ver prosperar a su tierra y a todos los que habitan este gran estado.

Creo en una política alegre, sin ser festiva. Creo en una política sobria, sin ser distante. Creo en una administración pública ordenada y realista, pero no por ello insensible. Creo en un Yucatán que puede hacer grandes cosas, pero sólo unido.

Estoy convencido que Yucatán tiene un gran futuro y que el próximo gobierno deberá trabajar mucho para consolidar las oportunidades que hoy se presentan.

La calidad de vida de Yucatán atrae hoy a muchas personas de diversas latitudes para venir y establecerse aquí. Queremos que esa calidad de vida se convierta en prosperidad para todos los yucatecos sin excepción.

Siento mucho orgullo por Yucatán y tengo respeto absoluto por nuestra gente y sus anhelos.

Estoy convencido que sólo orgullosos de nuestra cultura, sólo sobre la base de las mejores cualidades de nuestra comunidad, de nuestras tradiciones y de nuestra posición única en la República Mexicana, podremos tener un futuro de fortalezas.

Por eso en mi campaña pondré el énfasis en el orgullo por Yucatán y por todo lo yucateco.

Quiero darle a la gente la tranquilidad de que seré un candidato y un gobernador que no se mareará ni cambiará con el poder. Un hombre que lo que dice como candidato, lo cumplirá como gobernador.

Por eso mi campaña establecerá compromisos claros responsables y serios por Yucatán, los que ya he expresado y los que iré presentando durante la campaña.

En esta campaña, ante todo, habrá orgullo y compromisos por Yucatán.

Y sobre esa base, pido la sagrada confianza ciudadana para que el 1º de julio el triunfo electoral sea de todos y nos sirva a todos.

Quiero que Yucatán cuente conmigo; y que conmigo todo Yucatán sepa que sí va a contar.

Con esa convicción arrancaré formalmente mi campaña el próximo lunes, con la distinguida presencia de nuestro candidato presidencial, Enrique Peña Nieto.

Muchas gracias a todos por su atención.

Versión original: http://tvradioriviera.com/noticias/rolando-campana-sobria-sin-excesos-3503/